m_u_h_a_m_m_a_d_pbuh_by_kamrannaqvi

Nawwâb: ¿Por qué combináis las oraciones del Dhohr y el ‘Asr y el Maghreb y la ‘Icha?. ¡Esto está lejos de ser una práctica del Santo Profeta (a.s.s.)!

Shîrâzî: En primer lugar te diré que entre tus propios sabios, las opiniones son muy dispares sobre esta cuestión. Segundo, vosotros decís que nosotros somos contrarios a la práctica del Profeta (a.s.s.). Vosotros nos malinterpretáis: El Profeta (a.s.s.) oraba de las dos maneras, unas veces separadamente y otras conjuntamente.

Nawwâb: (volviéndose hacia otro sabio), ¿es verdad que el Profeta (a.s.s.) cumplía las oraciones de las dos formas?.

Hâfidh: Ciertamente, pero solo cuando estaba de viaje o en casos de dificultad, tales como la lluvia. Dicho de otra manera, en su ciudad, en su casa, el cumplió siempre las oraciones de forma separada.

Shîrâzî: Según vuestros propios hadices, el Profeta (a.s.s.) tenía la costumbre de rezar en su casa combinando Dhohr y ‘Asr al igual que Maghrib e ‘Icha, sin que él estuviera en dificultad. Muslim ibn al-Hayyay, en su “Sahih”, capitulo: “Al-Yam’u bayn as Salatayn fi-l-Hadhar” refiere de Ibn ‘Abbas: “El Profeta tenía el hábito de orar, conjuntamente, las plegarias del Dhuhr y del ‘Asr así como las del Magrib y de ‘Icha sin que estuviera en dificultades mientras que él estaba en su casa”. Ibn ‘Abbas cuenta lo siguiente: “nosotros cumplíamos ocho raka’ats, las del Dhohr y del ‘Asr y más tarde siete: Magrib e ‘Icha con el Profeta”. Estos mismos hadices fueron expuestos por el imam Ahmad ibn Hanbal en su “Musnad”, primera parte, en la página 221. Igualmente, el imam Muslim cita un cierto número de hadices, a este respecto, en su “Sahih”. Él cita, de ‘Abdullah ibn Shaqiq que un día ‘Abullah ibn ‘Abbas leía tras la oración del ‘Asr. Después de la puesta del sol y cuando las estrellas eran ya visibles, escuchó a la gente gritar: “¡al salat, al salat¡” pero ibn ‘Abbas no les prestó ninguna atención.

Después, uno de los Bani Tamim gritó: ¡Salat, Salat!” Ibn ‘Abbas les respondió entonces: “¿Queréis recordarme la Sunna del Profeta mientras que yo le vi reunir las oraciones del Dhuhr y del ‘Asar, así como las del Magreb y la ‘Icha?”. “Abdallah ibn Shaqiq dijo que no estaba convencido de ello y que preguntaría a Abu Huraira al respecto. Según otra cadena de transmisión, ibn Shaqiq cuenta de ‘Aqil la siguiente anécdota: “Mientras que ‘Abdullah ibn ‘Abbas disertaba desde su estrado preguntado por la gente, llegó la hora del crepúsculo. Alguien alzó la voz por tres veces: “la oración, la oración, la oración”. ‘Abdullah ibn ‘Abbas se turbó y respondió: “¿Quién eres? ¿Osáis recordarme la oración, mientras que en tiempos del Profeta teníamos la costumbre de reunir las oraciones del Dhuhr con la de ‘Asr y la del Magrib con la ‘Icha?”. Al-Zarqani, en su “Sharh-al-Muwatta’” del imam Malik, I parte, capítulo titulado “al-Yam’u Bayn-as-Salatayn”, pág. 263, cuenta: “al-Nisa’i refiere de ‘Amr ibn Haram, que lo cuenta de Abi Sha’atha, que Ibn ‘Abbas cumplía conjuntamente sus oraciones de Dhuhr y de ‘Asr como las de Maghrib y de ‘Icha, en Basora, sin interrupción ni pausa entre ellas. El decía que el Profeta hacía los mismo.”

Igualmente, Muslim en su “Sahih” y Malik en su “Muwatta’”, en el capítulo titulado “al-Yam’u Bayna-Salatayn” y el imam Hanbal en su “Musnad” citan a Ibn ‘Abbas, por medio de Sa’id ibn Yabir, que el Profeta reunía las oraciones de Dhuhr y de ‘Asr, en Medina, sin ser obligado a hacerlo por causa de un temor o por el mal tiempo. Abu Zubair preguntó a Abu Sa’id ¿por qué el Profeta reunía las dos oraciones?, Abu Sa’id dijo que él hizo la misma pregunta a Ibn ‘Abbas, que le respondió que el Enviado de Allah reunía las dos oraciones para preservar a sus adeptos de toda dificultad o sufrimiento.

Hay muchos otros hadices donde se refiere de Ibn ‘Abbas que había visto al Profeta del Islam reunir tanto las oraciones de Dhuhr y de ‘Asr como las de Maghib y de ‘Icha sin verse obligado a hacerlo.

Estos hadices de vuestros “Sahih”, así como muchas otras obras auténticas, prueban que está permitido asociar las oraciones por grupos de dos, tanto en la casa como de viaje.

Hâfidh: Pero no hay ningún hadiz de este género en el “Sahîh” de Bukhârî.

Shîrâzî: Puesto que todos los compiladores de “Sahîh”, como Muslim, Nisa’i, el imam Ahmad ibn Hanbal, exponen, con otros grandes sabios de la escuela sunni, hadices que autorizan la coordinación de las oraciones de Dhuhr y de ‘Asr y después las de Maghrib y de ‘Icha, no hay necesidad de presentar más argumentos para probar la legitimidad de esta práctica. De hecho, Bujari también ha recogido estos hadices en su “Sahih” pero los ha colocado, de manera engañosa, en una parte distinta a la relativa a la asociación de las dos oraciones. Encontraréis todos estos hadices en los capítulos titulados: “El momento de cumplir la oración de Dhuhr cuando el Sol comienza a declinar hacia el oeste” y “el hecho de retrasar esta oración (la oración de Dhuhr) hasta el comienzo de la de ‘Asr” y “el comienzo de cumplir la oración de ‘Asr”. La mención de estos hadices bajo el título “Permiso y autorización de reunir las dos oraciones” prueba que se trata de un hecho reconocido por las dos escuelas. La autenticidad de estos hadices ha sido ya admitida en las obras de “Sahih”. En consecuencia, al-‘Allâmah al-Nûri en “Sharh Sahîh Muslim”, al-‘Asqalâni, al-Qastalâni, Zakariyyâ al-Ançârî, en sus análisis respectivos de “Sahîh al-Bujârî”, Zarqâni en su comentario de “Mawatta’” del imam Mâlik y otros han referido estos hadices. Tras haber citado el hadiz de Ibn ‘Abbas, han reconocido su autenticidad así como el hecho de que estos hadices prueban que está permitido combinar las oraciones.

Nawwâb: ¿Cómo es posible que los eruditos hayan adoptado otra vía mientras que estos hadices se practicaban desde la época del Profeta (a.s.s)?.

Shîrâzî: La elección de una vía diferente no se limita a este tema. Veremos muchos más ejemplos similares más tarde. A este respecto, los sabios sunnitas en jurisprudencia, faltando, aparentemente, de seriedad o por otras razones que yo no comprendo, han proporcionado explicaciones incomprensibles contradiciendo estos hadices. Por ejemplo, ellos dicen que estos hadices se refieren a situaciones que tienen que ver con el temor, el peligro, la lluvia o el viento. Algunos de vuestros sabios más antiguos, como el imam Mâlik, el imam al-Shâfi’î y otros juristas de Medina han dado la misma explicación, y esto a pesar del hecho de que los hadices de Ibn ‘Abbas indican claramente que el Profeta (a.s.s.) reunía las oraciones de Dhuhr y de ‘Asr y las de Maghrib y de ‘Ichâ’ sin que hubiera obstáculo, ni por temor, ni en la eventualidad de una lluvia intensa. Otros han imaginado que el cielo estaba cubierto de nubes y por ello no podían evaluar el tiempo. Probablemente que una vez acabada su oración de Dhuhr, las nubes se hubieran disipado y habrían visto que era el momento de hacer la oración de ‘Asr. De esta forma se habría podido encadenar las dos oraciones. Yo no puedo imaginarme una explicación más improbable. Estos intérpretes no se han preguntado sobre el hecho de que estas oraciones eran efectuadas por el Santo Profeta del Islam (a.s.s.). Las nubes no tenían el mismo significado para él que tenían para los otros. Él comprendía todas las causas y efectos. Además de que esta explicación no es convincente, es simplemente inadmisible con respecto a la razón por la cual las oraciones de la noche eran realizadas, puesto que la cuestión de las nubes no se plantea para la noche. Como hemos ya mencionado, el hadiz de Ibn ‘Abbas relata claramente que su discurso duraba tanto que su auditorio comenzó a chillar sin cesar: “¡¡la oración, la oración!!”. Él nos recuerda que se veían perfectamente las estrellas y que era la hora de la oración. Pero él retrasa, deliberadamente, la oración de Maghrib para poder cumplirla con la de ‘Icha. Abû Huraira había certificado, igualmente, que el Profeta (a.s.s.) hacía lo mismo. Tales explicaciones engañosas son desafortunadas. Vuestros propios eruditos las rechazan. Sheikh-ul-Islâm al-Ansârî en su “Tuhfat-ul-Bârî Fî Shar Sahîh al-Bujârî”, en el capitulo “ Salât-udh-dhuhr ma‘a-l-‘Asr, wa-l-Maghrib ma‘a-l-‘Ichâ’ “, en la página 292, II parte, e igualmente al-‘Allâmah Qastalânî, en la página 293, II parte del “Irshâd-ul-Sârî Fî Sharhe Sahîh-ul-Bujârî”, así como otros comentadores de “Sahîh-ul-Bujârî”, admiten que este género de explicaciones es contrario al sentido evidente de los hadices y que insistir en el hecho de que cada oración debe ser hecha por separado es una exigencia sin fundamento.

Nawwâb: ¿Como es que esta controversia ha afectado a las dos escuelas (sunnita y chiita) hasta el punto de condenarse mutuamente y llegar al derramamiento de sangre entre ambos grupos?.

Shîrâzî: Vosotros decís que existe una hostilidad recíproca entre las dos escuelas musulmanas, pero yo no estoy de acuerdo. Nosotros, los chiitas, miramos con respeto a nuestros hermanos sunnitas. Lamentamos la propaganda de los Jâriyitas, de los Nâsibitas y de los Omeyas que han afectado a los corazones de algunos. Desgraciadamente, algunos sunnitas consideran a sus hermanos chiitas como Râfidâs (disidentes), idólatras e infieles cuando somos igual que ellos, oramos hacia la misma Quibla (la Ka’ba), recitamos el mismo Libro (el Sagrado Corán) y creemos en el mismo Profeta (a.s.s.). En cuanto a tu pregunta sobre el origen de estas diferencias, serán motivo de discusión en futuras reuniones. En cuanto a lo relativo a las oraciones hechas separadamente o en conjunto, los eruditos sunnitas han compilado los hadices que permiten reunir las oraciones de Dhuhr con la de ‘Asr y la de Maghrib con la de ‘Icha para más facilidad, confort y seguridad. No sé porque algunos consideran esto como algo prohibido fuera de una situación conflictiva. Algunas autoridades, como el imam Abû Hanîfa y los de su escuela, prohíben en toda circunstancia, ya se trate de algún problema o no, que las oraciones se cumplan, agrupadamente, en viaje o en casa. Los Shâfi’itas, los Mâlikitas y los Hanbalitas, con todas las diferencias de principio que los separan, autorizan la reunión de oraciones cuando se viaja por obligación. Los ulemas chiitas, conforme al precepto del Santo Imam y de la descendencia del Santo Profeta (a.s.s.) han permitido cumplirlas conjuntamente sin ninguna restricción. Evidentemente, es preferible cumplir cada una de las oraciones separadamente, así como está claramente precisado en las obras escritas por los ulemas chiitas. Pero, puesto que la gente está, a menudo, ocupada en sus propios asuntos o tienen problemas de salud y temen faltar a sus oraciones, entonces, para su propia tranquilidad y para evitar toda dificultad y sufrimiento, los chiitas reúnen las dos oraciones en un intervalo de tiempo, reagrupando los horarios de las dos oraciones. Creo que esto es suficiente para aclarar a nuestros hermanos sunnitas que nos miran con indignación. Seguramente deberemos volver a nuestras discusiones con respecto a los principios 12 fundamentales, tras de lo cual, las preguntas relativas a la práctica religiosa serán resueltas. 

“Las Noches de Peshawar”

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